¿Por qué nos vamos a otros países?

Cada vez son más los jóvenes que toman la decisión de buscar un nuevo futuro más allá de nuestras fronteras. A diferencia de épocas anteriores, en las que aquellos que deseaban tener un futuro se marchaban con una maleta y sin saber lo que iban a hacer o en que iban a trabajar y, sobre todo, sin saber si algún día volvería a ver la tierra que les vio nacer, los jóvenes actuales buscan su futuro de una manera completamente diferente.

Existen muchos motivos por los que se da ese paso hacia adelante. Si bien es cierto que el económico es importante, en este artículo intentaremos analizar aquellos que sustentan la decisión final y que, seguramente, nos daremos cuenta de que son los más realistas e importantes.

Hemos de partir de la base de que quienes se van son aquellos que cuentan con un nivel de estudios, formación y preparación mucho mayor. Es decir, se van los que tienen mayor cualificación. Por otro lado, vemos que los puestos de trabajo que se ofertan habitualmente en nuestro país implican no solamente una caída de salario bastante importante respecto a otros momentos históricos, sino también una pérdida en cuanto a derechos y garantías laborales.

Es por ello que, aunque existan muchos empleos, el nivel de vida es bastante alto y la caída de los salarios hace que, en muchas ocasiones, un solo salario no llegue para afrontar todos los gastos que supone el día a día, ya sea una sola persona o una familia. Así, la estabilidad económica y laboral también es un elemento importante en la decisión.

Por otro lado, un aspecto particular de nuestro país es que una alta cualificación o la sobre cualificación en muchas ocasiones es algo que, aunque parezca que tendría que ser todo lo contrario, puede ser negativa a la hora de acceder a un puesto de trabajo y es muy habitual el que, en un curriculum de un trabajador, haya ciertos aspectos referidos a la formación, títulos, etc., que no se incluyen para que esto no sea un handicap a la hora de acceder a un trabajo, a tener un contrato.

Otra de las razones por la que nuestros jóvenes se marchan otros países es porque quieren ver valorados el tiempo de preparación y formación que han tenido y poder así optar a un puesto de trabajo para el que se han estado formando. Esto en otros países es muy apreciado y es considerado un valor como recurso humano, sabiendo que la experiencia es algo que necesita tiempo y que, a la larga, que beneficiará a la propia empresa.