Las generaciones venideras ¿Cuál será su futuro?

Hemos visto como crecía una generación que se ha considerado perdida, incluso hemos llegado a hablar de ella con naturalidad, con un cierto pesar y con una sensación de fatalismo pero también con la impresión de que era algo inevitable, algo que se veía venir. En definitiva, aquello de que “nacieron en mal momento”, cómo si se pudiera elegir.

Es el pasado y el presente de muchos jóvenes ¿pero qué ocurre con los que aún son niños? Preocupados por como estamos por una situación más que complicada a todos los niveles, parece que el futuro de esa generación de niños que aún van a la escuela no debe preocuparnos… todavía.

Pero lo cierto es que el futuro no parece demasiado halagüeño tampoco para ellos. Con un mercado laboral cada vez más precario, unas tasas de paro que no disminuyen significativamente a pesar de los años y las supuestas medidas al respecto, una educación pública cada vez más cara y de peor calidad ¿Qué les espera?

De poco sirve taparse los ojos y mirar hacia otro lado pensando que tal vez en unos años todo haya cambiado. Y no sirve porque su formación la están recibiendo ahora y por los resultados que se ven, es cada vez más deficitaria.

Los jóvenes que se han ido al extranjero a trabajar por falta de oportunidades sí tuvieron una educación de calidad. Muchos han prolongado además sus estudios por falta de perspectivas laborales. Pero los que ahora están en el colegio padecen las consecuencias de planes de estudio cambiantes, y los más mayores ven como las tasas universitarias son casi un obstáculo insalvable.

Si esta generación no puede disfrutar de una buena educación, si los estudios formativos destinados a capacitación profesional siguen siendo estudios “de segunda”, si la universidad está cada vez más lejos ¿Qué les queda? Es posible que ni siquiera puedan buscar un futuro mejor fuera de España. Tal vez habría que reflexionar y empezar a poner medidas ya, porque muy pronto será ya demasiado tarde.