La falta de identidad en los jóvenes del nuevo siglo

A pesar de que algunos jóvenes logran llegar a la adultez con una identidad marcada y objetivos bien planteados, la mayoría de los jóvenes que alcanzan los veinte años en este siglo se han visto cuestionados por dudas sobre su futuro profesional, sus gustos personales, sus amistades y su familia.

Los medios masivos de comunicación tienen mucho que ver, aunque no son determinantes como en épocas anteriores. El principal aliciente en este siglo ha sido el internet, ya que los llamados “millennials” se encuentran en la era de lo viral, la inmediatez, las redes sociales y las celebridades e ídolos plásticos que se basan en una filosofía de puro estilo y cero substancia. Al tener este tipo de modelos a seguir, los jóvenes absorben un poco de cada cosa que ven, por lo que les es imposible definir sus verdaderos gustos y personalidad.

La presión social es algo que influye también de manera determinante, ya que estos jóvenes se ven forzados a compartir prácticamente cada acción de su día en las diversas redes sociales, llámese YouTube, Facebook, Twitter, Whatsapp, Instagram, Vine, Snapchat, Periscope, y muchas otras más que surgen para un fin específico. Estas redes se vuelven un escape de la realidad para la nueva generación, ya que la interacción y la comunicación se transforman, volviendo anticuada la conversación cara a cara.

El contacto físico, los saludos y las despedidas de mano, e incluso acciones básicas como hablar por teléfono es incómodo para esta generación, ya que prefieren hacer todo detrás de un teclado, por medio de la pantalla de un teléfono inteligente, y primordialmente, una cámara no profesional.

Otra característica común entre estos jóvenes que alcanzan la madurez en el nuevo milenio, es que dejan el futuro profesional a la deriva y muchas veces eligen mal su carrera profesional. Además de que sus amistades cambian constantemente, ninguna es lo suficientemente fuerte como para mantenerse a largo plazo. La familia es otro asunto que estos jóvenes no toman en serio, sus relaciones son distantes y ven cada vez más lejos el formar una familia propia y mucho menos tener hijos.