Generación perdida, una definición inexacta

Se la ha llamado generación perdida, una generación de jóvenes de entre 20 y 30 años que ha sufrido de lleno las consecuencias de la crisis económica ¿Pero es realmente una generación perdida? Tal vez sí, tal vez no, porque lo que es cierto es que el término no parece ajustarse realmente a lo que es y sufre esta generación.

Perdida tal vez en el ámbito laboral, y no exactamente. Cierto es que muchos de estos jóvenes han llegado a la treintena sin apenas experiencia laboral, sin haber trabajado ni cotizado, sin haber ganado prácticamente un sueldo. Muchos apenas han pasado de becarios ¿Pero eso quiere decir que lo tenga todo perdido?

Tal vez no, porque si bien hay una parte que ha sufrido en sus carnes esta situación, también es cierto que hay otra parte que sea mostrado inconformista y que ha intentado dar un giro a su vida laboral. Muchos jóvenes han salido al extranjero buscando esa oportunidad que en España se les negaba, algunos con más suerte que otros, eso es cierto como se puede ver en este documental de TVE. Ellos no lo tienen todo perdido.

Otros lo han intentado haciendo eso que tanto se lleva ahora: emprender. Un bonito nombre para encubrir lo que es la única salida laboral para muchos. Pero también es cierto que hay jóvenes que han conseguido salir del pozo de la falta de oportunidades con imaginación, esfuerzo y un poco de suerte.

Y es que esta supuesta “generación perdida” es también una generación que intenta superarse, con una mejor formación, con grandes dosis de creatividad, con el uso de las nuevas tecnologías para intentar avanzar. Una generación que no siempre se conforma con lo que tiene, que no duda en lanzarse a aventuras en el extranjero para no tener que estar con los brazos quietos o trabajar en precario en algo que no les gusta.

¿Es una generación perdida? Como tantas otras cosas, depende cómo se la mire.