Estudiar masters

La mayoría de los jóvenes nacidos en la época entre 1986 y 1990 son los llamados generación perdida. Estos jóvenes son estudiantes de bachillerato y universidad con sus correspondientes títulos, que una vez acabada la carrera se dieron cuenta de que debido a la crisis, la situación laboral  en España era tal que  no podían trabajar en aquello en lo que habían estado estudiando todo este tiempo, por lo que algunos decidieron estudiar masters o incluso otras carreras para especializarse aún más en determinadas ramas con el fin de que al terminar este nuevo ciclo, la situación laboral hubiera mejorado para aquel entonces, además muchos de ellos han estudiado diferentes idiomas para ampliar su curriculum y aumentar las posibilidades a la hora de encontrar trabajo. También muchos han estado realizando cursos de todo tipo, el caso era no estar parados en casa.

Estamos como vemos ante una generación excesivamente formada con muchos títulos, cursos, carreras e idiomas pero nos encontramos con un hándicap muy importante y negativo que es la falta de experiencia, ahora que la crisis parece que la estamos dejando un poco atrás y que la situación laboral está sensiblemente mejorando las empresas requieren experiencia mínima de al menos uno o dos años en sus ofertas de trabajo, experiencia que estos jóvenes  no han tenido la posibilidad de adquirir debido a las circunstancias de esta generación.

Jóvenes de la edad de unos 28 o 30 años los cuales no han trabajado nunca, se plantean trabajar en cualquier cosa, bien sea en un restaurante de comida rápida, agente de seguros, dependientes de tiendas…etc. Ya que son conscientes de que es necesario empezar a cotizar en la seguridad social sino  esto le traerá represalias en su jubilación. Son pues una generación perdida ya que no trabajan de lo que han estudiado o algunos ni siquiera trabajan de nada y no cuentan con experiencia necesaria para las actuales ofertas de trabajo.