El infierno fiscal que viven los jóvenes en España

Este enunciado está perfectamente planteado pues se estima que puedes pasar la mitad de tu año laboral trabajando simplemente para pagar los impuestos establecidos por el estado, pues las estadísticas nos manifiestan que el trabajador en este caso bajo la modalidad de “medio”, dedica en un año 180 días de ese tiempo laboral solo para el pago de sus impuestos, quiere decir que si a 365 días le restamos 180, hablamos de la mitad del año trabajando simplemente para pagar los impuestos que impone el gobierno, por lo tanto se puede decir que se vive un infierno fiscal descabellado.

Estos 180 que imponen el pago de IRPF, IVA, Contribuciones especiales y cotizaciones por carácter de seguridad social por ejemplo, genera que la persona comience a devengar ingresos para el disfrute propio a partir de la fecha del 29 de junio, dato sumamente increíble que nos manifiesta el informe de Cvismo en el presente año.

En este informe se desglosa lo empleado en el término “liberación fiscal” en los diversos ciclos laborales de una persona de acuerdo a su edad, por lo que el informe manifiesta que si se tiene entre 16 a 24 años de edad, el aporte laboral que haces para el pago de tus impuestos en un año es de 151 días, mientras que una persona con poco tiempo para entrar en la modalidad de tercera edad, o vejez, 55 en adelante, dedica 186 días del año para pagar impuesto a hacienda.

Sin embargo este es uno de los puntos fuertes que ha discutido el gobierno y que al parecer, se sitúa en una de esas modalidades imposibles de cambiar, pues con las espectaculares cifras del producto interno bruto y el increíble incremento de la economía española, dan como conclusión que las políticas fiscales han sido más que adecuadas, hasta tal punto, que han generado proyectos que en décadas anteriores eran considerados imposibles incluso de debatir, dado el déficit fiscal que presentaba el país, pues hoy en día, a pesar que como contribuyente se vive una situación de infierno, se establece que es una situación altamente positiva en materia fiscal, ya que los contribuyentes pagan sus cotizaciones e impuestos puntual y eficazmente.