Consejos para “no perderse”

Buscar y buscar y no encontrar, matar el tiempo estudiando sin cesar para tener un curriculum brillante, rezar para que llegue esa gran oportunidad y no desesperarse en el intento. La juventud lo tiene complicado en el ámbito laboral, pero también es cierto muchos cuentan con el empuje, el entusiasmo y las ganas (aunque no siempre las posibilidades) de conseguir salir del profundo agujero de la falta de salidas laborales.

El desánimo puede hacer mella, sobre todo cuando la situación de desempleo se prolonga en el tiempo. Sin embargo, hay que intentar no dar razones aquellos que hablan de “generación perdida” y luchar por encontrarse y por encontrar un futuro. Nadie dice que sea fácil, pero al menos hay que intentarlo ¿Cómo? Siempre hay buenos consejos a seguir:

  • Flexibilidad: obsesionarse con una única salida laboral es un tremendo error. Cuántas más posibilidades se barajen más oportunidades habrá.
  • Proactividad: una palabreja muy de moda pero que hace referencia a algo muy importante. Hay que tomar la iniciativa, las oportunidades hay que buscarlas, porque nunca llegarán caídas del cielo. Si hay que cambiar o mejorar en algo, es obligatorio hacerlo, y si hay que asumir responsabilidades, también.
  • Hacerse “publicidad”: cuanto más visible, más oportunidades y las redes sociales son perfectas para conseguirlo. Desde la participación en foros de debate a la puesta en marcha de algún tipo de blog.
  • El networking es esencial. Cuidar las relaciones con personas que puedan resultarnos de utilidad en la consecución de los objetivos y buscar nuevos contactos es un trabajo que a largo plazo puede dar buenos frutos.
  • Motivación: es fácil caer en el desánimo cuando lo que tanto se ansía no llega, pero hay que inter evitarlo a toda costa porque se puede entrar en un círculo vicioso muy peligroso. Mantener la confianza en uno mismo y el optimismo es fundamental.

A veces es fácil dar consejos y muy difícil seguirlos, pero al menos hay que intentarlo. No siempre todo está perdido y hay que trabajar para logarlo, aunque a veces lleve más tiempo del que pensamos.