La Soledad: una cualidad inerte en la juventud moderna

En la época de los setenta el más prolífico y aclamado cineasta del momento, el ruso Andrei Tarkovsky, una de las personalidades más influyentes del séptimo arte culto europeo en una entrevista destaco la importancia de que los jóvenes comenzaran a aprender y disfrutar de la soledad. Las palabras de dicho director y escritor ruso parecen haberse convertido en un presagio de lo que sucedería con la sociedad moderna, puesto que recientes investigaciones sociales y encuestas poblacionales han demostrado que el grupo etario representado por los adolescentes y personas jóvenes son los que poseen mayor tendencia a la soledad.

Más precisamente, la población que expresa sentirse más solos son los ciudadanos que se encuentran dentro del rango de los 24 y 16 años de edad, los cuales hasta el cuarenta por ciento de los encuestados admiten que experimentan o han experimentado el sentimiento o la sensación de soledad, lo cual contrasta con la población de adultos mayores, los cuales solo veintisiete por ciento se identifican con la soledad y el vacío. Esto es realmente alarmante ya que según los expertos y sociólogos son las cifras de soledad más altas registradas en la historia de la población joven.

Dichos resultados y hallazgos estadísticos se sobreponen en los jóvenes diferentes culturas y de los cinco continentes independientemente del sexo o genero de los mismos. Si bien durante la etapa de la adolescencia y la juventud se suscitan una serie de importantes cambios biológicos, sociales, económicos y psicológicos para el joven, los expertos creen que este aumento de la cantidad de jóvenes solitarios se debe a una serie de factores desencadenaste de la vida moderna. Para el adulto José Ceballos, gerente de Fontaneros, si bien en su época de adolescente existían un pequeño grupo de individuos solitarios actualmente se visualiza en las calles y en la ciudad una mayor cantidad de personas que deambulan y viven en soledad.

Lo curioso de este importante hallazgo es que a pesar de que la tendencia social es relacionar el aislamiento y la soledad de los jóvenes con la tecnología actual, es decir, con el internet, los smartphones, los ordenadores, los dispositivos de realidad virtual, las consolas y demás; es sorprendente que dichos elementos no son los culpables de la soledad de los adolescentes en la actualidad, ya que en los ochenta o noventa donde no se habían suscitado dichos avances tecnológicos ya había un aumento paulatino en la cantidad de jóvenes que transitan en el solitario ambiente de la soledad.

Quizás el aspecto más influyente en la tendencia social de la juventud a la soledad es como lo describe el fontanero Manuel Alarcón, quien labora en Fontaneros , es la ola de discriminación y rechazo hacia la diversidad sexual y demás formas de comportamientos modernos que no son aceptados por cierta parte de la población, en su mayoría adultos, quienes debido a que recibieron un aprendizaje y valores ortodoxos y estrictos no comprenden ni respetan las nuevas manera de expresión de la juventud actual.