Monthly Archives: Marzo 2016

Consejos para “no perderse”

Buscar y buscar y no encontrar, matar el tiempo estudiando sin cesar para tener un curriculum brillante, rezar para que llegue esa gran oportunidad y no desesperarse en el intento. La juventud lo tiene complicado en el ámbito laboral, pero también es cierto muchos cuentan con el empuje, el entusiasmo y las ganas (aunque no siempre las posibilidades) de conseguir salir del profundo agujero de la falta de salidas laborales.

El desánimo puede hacer mella, sobre todo cuando la situación de desempleo se prolonga en el tiempo. Sin embargo, hay que intentar no dar razones aquellos que hablan de “generación perdida” y luchar por encontrarse y por encontrar un futuro. Nadie dice que sea fácil, pero al menos hay que intentarlo ¿Cómo? Siempre hay buenos consejos a seguir:

  • Flexibilidad: obsesionarse con una única salida laboral es un tremendo error. Cuántas más posibilidades se barajen más oportunidades habrá.
  • Proactividad: una palabreja muy de moda pero que hace referencia a algo muy importante. Hay que tomar la iniciativa, las oportunidades hay que buscarlas, porque nunca llegarán caídas del cielo. Si hay que cambiar o mejorar en algo, es obligatorio hacerlo, y si hay que asumir responsabilidades, también.
  • Hacerse “publicidad”: cuanto más visible, más oportunidades y las redes sociales son perfectas para conseguirlo. Desde la participación en foros de debate a la puesta en marcha de algún tipo de blog.
  • El networking es esencial. Cuidar las relaciones con personas que puedan resultarnos de utilidad en la consecución de los objetivos y buscar nuevos contactos es un trabajo que a largo plazo puede dar buenos frutos.
  • Motivación: es fácil caer en el desánimo cuando lo que tanto se ansía no llega, pero hay que inter evitarlo a toda costa porque se puede entrar en un círculo vicioso muy peligroso. Mantener la confianza en uno mismo y el optimismo es fundamental.

A veces es fácil dar consejos y muy difícil seguirlos, pero al menos hay que intentarlo. No siempre todo está perdido y hay que trabajar para logarlo, aunque a veces lleve más tiempo del que pensamos.

Resignación de jóvenes españoles ante el Empleo

Al parecer, el desempleo se ha convertido en el pan de cada día para los jóvenes que están encargados del futuro de la nación, hoy en día vemos como cientos de profesionales salen de su universidad en busca de un empleo digno, encontrándose con malos tratos por compañías de alto prestigio, aunque también de algunas que no tienen la más mínima relevancia. Esto genera un descontento global entre los jóvenes profesionales, causando abandono de sus profesiones y dedicándose a empleos nada satisfactorios que le generan una rutina diaria de estrés sin fin.

trabajoPara nadie es un secreto que muchos jóvenes españoles menores de 30 años se dedican a lavar platos, atender mesas en un Restaurant o barrer las calles para ganarse el pan de cada día, resulta triste saber que todos son profesionales con un título que merece respeto, pero que hoy en día la educación que se le ha impartido a la mayoría ya no sirve de nada.

En el presente, los jóvenes que estudian en la secundaria ven su futuro en un trabajo de poco prestigio, debido a la falta de empleo profesional que se ha generado en muchas empresas cerrajeros Barcelona 24 horas, al parecer la mayoría de los jóvenes se enfocan en grandes títulos, como la ingeniería o la arquitectura, donde ya estas dos profesiones por si solas abundan y sobran en todos los sitios de España.

Muchos jóvenes ven como solución la migración a otros países para poder conseguir un empleo acorde a su título profesional y así poder disfrutar de lo estudiado, pero se encuentran con el descontento de no recibir los suficientes beneficios para vivir como toda la vida ha querido. Migrar tiene sus pro y sus contra, quizás no sea la solución al problema que está agobiando a nuestra joven sociedad.

El problema está en la educación que se le imparte a los estudiantes, la mayoría de ellos se sienten desconcertados sobre el futuro que les espera luego de salir de la secundaria, sus familiares le ejercen presión por pensar en su futuro cerrajeros Barcelona, sin tener la menor idea de qué hacer con sus vidas.

 

Cuestión de términos

Nos encanta ponerle “motes” a todo, generalizar con un término aspectos que a veces es imposible englobar en una categoría, y eso es algo que se hace de manera generalizada en los últimos años con la juventud. Se pretende englobar generaciones enteras bajo siglas y expresiones que a veces solo se pueden referir a un aspecto en concreto. Una manera, sencillamente injusta de expresar una realidad.

Hace unos años se empezó a poner de moda aquello de los JASP. Jóvenes aunque sobradamente preparados que daba la impresión de referirse a una generación de genios, de jóvenes destinados al éxito, con ganas de comerse el mundo. Parecía que el futuro iba a ser suyo como nunca antes lo había sido de otra generación. Pero la realidad es tozuda y demostró que sí, que estaban muy preparados, pero que su futuro no iba a ser mucho mejor que el de la generación inmediatamente anterior y tal vez “menos preparada”.

nini

El batacazo de esta etiqueta parece que llevó a acuñar otra, con connotaciones bastante más negativas: las de la generación de los “ni-nis”. Así pasamos de un extremo a otro. De jóvenes ávidos de conocimientos, emprendedores, destinados a cambiar el mundo, a otra de jóvenes hastiados de todo, con poca o ninguna perspectiva de futuro aunque puedan estar trabajando como cerrajeros Barcelona 24 horas pero que se expresaban sencillamente no haciendo nada, conformándose, esperando que la oportunidad llegada caída del cielo. Otra definición inexacta, que se quedaba muy corta y, sobre todo, que era tremendamente injusta.

Y de ahí se pasó al calificativo de “generación perdida”. Una etiqueta más para calificar a miles y miles de jóvenes cuyo único pecado ha sido crecer en los peores momentos de la crisis económica, una crisis que ha elevado los niveles de paro juvenil a límites intolerables. Pero tal vez tampoco sea justo decir perdida. Sí es cierto que lo tiene mucho más difícil en el ámbito laboral, que su futuro es mucho más negro, pero en otros aspectos es una generación que está dando ejemplo, ejemplo de empuje y de inconformismo.

Independizarse: un problema para los jóvenes españoles

Europa es uno de los países con más desempleo en la actualidad, en especial aquellos jóvenes que su edad está comprendida entre los 15 y 25 años. Muchas personas que ignoran la gravedad de la situación llaman a este sector juvenil bastante amplio como vagos de la sociedad. Pero este concepto no en su gran parte no es del todo cierto, pues al parecer la educación de estos jóvenes está influyendo en el cambio de modelo que se ha implementado en las últimas décadas.

El cambio que ha surgido en el modelo educativo Europeo no ha venido a ser nada más que un aumento de los costos y una disminución del nivel educativo que es impartido cada uno de los jóvenes estudiantes. Parece que en España, mientras más se pague en una institución privada por la educación, menos se instruye correctamente, guiando al joven por el camino incorrecto.

Con camino incorrecto no nos referimos a los actos de delincuencia o emprendimientos erróneos de los antisociales, sino de la orientación que se lleva a cabo en sus mentes, pues muchos educadores les da igual que camino elija cada uno de sus estudiantes, por ello, el 90% de los jóvenes simplemente se siente desorientado y desmotivado para iniciar estudios en una universidad que sólo le quitará dinero de los bolsillos, aunque seguramente este salga de el de sus padres.

Esto nos ha traído como consecuencia observar como los jóvenes de edades comprendidas de 21 a 25 años aún siguen viviendo en casa de sus padres, pues le cuesta independizarse por su cuenta, esto se debe a la falta de un empleo que le genere el suficiente dinero para llegar a tener una casa propia, o quizás, hasta un alquiler. En España hay el 51% de desempleo total que se ha generado a nivel Europeo, teniendo la mayoría en tan sólo un territorio nacional, parece que el problema va más allá de una tendencia mundial, al parecer al joven español se le están acabando las oportunidades de poder emprender una vida propia en España, aun teniendo en claro cuáles son su verdaderas metas.

Generacion del fast food

Los trabajos en establecimientos de comida rápida, de hamburgueserías o de productos textiles estaban hasta hace unos años destinados a ser cubiertos por personas de baja cualificación. Sin embargo, poder tener empleo, aunque sea en estos lugares, se convierte en la actualidad en una especie de suerte para aquellos licenciados y graduados que han quedado definitivamente apartados del mercado laboral.

McDonald'sPoder llegar a ser contratado en tiendas de ropa, en franquicias de perfumerías, en supermercados, en establecimientos de venta de alimentos o en negocios que no requieren de una alta preparación intelectual se convierte en una de las últimas oportunidades para esquivar el exilio y quedarse en el país. Tener un sustento económico es la prioridad para muchos jóvenes, que ya incluso han renunciado a poder alcanzar la satisfacción laboral, el reconocimiento profesional y progresar en sus propias pretensiones existenciales.

No obstante, el mercado laboral suele aprovecharse de esta situación de necesidad de los jóvenes y de esta amplia demanda para trabajar prácticamente en lo que sea. Así, aparecen ofertas de trabajo con nombres poco precisos y cuya única finalidad es la de acabar llamando de puerta en puerta de la ciudad para intentar vender un servicio de una multinacional. Ofertas aparentemente para trabajar como azafatas, como promotores culturales o como especialistas en ventas acaban siendo en realidad para laborar de forma muy precaria como comercial.

Muchos jóvenes de la llamada “generación perdida” se ven obligados a trabajar como comerciales visto lo visto. Pero las condiciones son tan lamentables que es el trabajador quien en muchos casos tiene que encargarse de darse de alta en la seguridad social, de poner su vehículo al servicio de la empresa y de buscarse simpatías en un entorno adverso. Y todo ello con una finalidad, la de mentir, la de contar supuestas virtudes de un producto que es bastante menos bueno de lo que obligan al comercial a decir.

Uber, cada vez más problemático

Uber, el servicio privado de transporte, ha crecido significativamente en los últimos años, en gran parte gracias a su oferta de eficiencia, eficacia y seguridad. Aunque ha habido ciertos problemas en algunos países, la empresa ha sabido mantenerlos como casos aislados que no han podido desprestigiarlos.
A pesar de esto, se entrevistaron a veinte jóvenes usuarios de este servicio en un estudio reciente, y los resultados fueron algo alarmantes. Pese a que la mayoría coincide en que el servicio es bueno, hay algunas quejas que no se deben ignorar. De los veinte usuarios, únicamente cuatro se mostraron totalmente conformes con el servicio que ofrece Uber, mientras los otros dieciséis tuvieron algún comentario o queja.

uber
La primera de ellas fue que los usuarios se han mostrado inconformes por el aumento en las tarifas, servicio que Uber llama tarifa diferenciada cuando existe una alta demanda de autos en ciertas zonas. Si el usuario lleva prisa, se ve forzado a viajar en un taxi de la calle, utilizar un servicio similar, o aceptar la tarifa diferenciada, que en ocasiones es un cargo hasta del doble del total de un viaje normal.

Otras quejas recurrentes entre los jóvenes usuarios son que los conductores han robado sus pertenencias olvidadas algunas veces, o han tomado un camino más largo del que les indica el sistema de navegación GPS, solamente para que la tarifa del viaje aumente. Esto se debe a que muchos conductores logran aprobar por poco puntaje los exámenes de manejo y psicométricos que Uber realiza para poder otorgar la licencia.

Como sugerencias para mejorar la calidad del servicio, los usuarios manejaron algunas propuestas interesantes, entre ellas un sistema de calificación más detallado para los conductores, ya que muchas veces las cinco estrellas no son suficientes, demandando algún tipo de denuncia inmediata para un conductor grosero, abusivo o que no prestó el servicio adecuado. Otra sugerencia propositiva ha sido el mejorar el servicio llamado UberPool, el cuál se presta a robos o asaltos, ya que es un auto compartido y cualquiera de las dos partes se arriesga a viajar con compañía peligrosa o no deseada. Noticias actuales del tema en: http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2016/05/11/actualidad/1462973003_473243.html

Como joven, ¿es difícil emigrar a otro país?

Algunos jóvenes no solamente en España, sino también en países de habla hispana que se encuentran en momentos de crisis económica, como México, se han cuestionado si es posible emigrar a otro país, para continuar sus estudios o para buscar un mejor nivel de vida. Estas respuestas suelen llegar de conocidos o familiares que probaron suerte en su momento, pero no existe un manual de éxito o algo que asegure que las reglas a seguir.

Si bien es claro que estudiar en un país distinto al de nacimiento es algo que casi asegura mayor oportunidad laboral al regresar al país de origen, es complicado lograr esto, ya sea por carencia económica o por la competencia en cuanto a las becas para estudiar en un país extranjero. Otro tema complicado es el idioma, hay que estar conscientes y preparados de que en el país que se quiere emigrar se habla el mismo idioma o uno que no es desconocido.

Laboralmente también existen oportunidades, aunque ahí es imperativo revisar las leyes del país al que se quiere emigrar, ya que muchas veces existen trámites para que un extranjero pueda laborar legalmente en el país, además también depende de la labor que vayan a realizar en ese país, no es lo mismo irse a trabajar con cerrajeros Valencia que marcharse a una empresa multinacional de Suecia en la cual debes tener más control de lo que piden como el idioma u otros elementos. Se recomienda revisar esto para no tener problemas legales en su momento.

Como joven, emigrar es una apuesta arriesgada, ya que la mayoría de los casos de éxito coinciden que hay cuestiones inevitables, como el extrañar a la familia y el estar lejos de casa es muchas veces motivo de frustración. Es por ello que se recomienda emigrar a un país no muy lejano, para poder visitar a la familia y casa en las vacaciones y días festivos.

El auge de internet es también una ventaja para los cerrajeros Valencia, ya que pueden encontrar mucha información de su interés referente al país donde les interesa vivir, ya sea estudiando o trabajando. En caso de no tener conocidos o amigos en dicho país (algo que también se recomienda encarecidamente), existen también aplicaciones como Airbnb, la cual actúa como un mercado de inmuebles y viviendas comunitario, para ofrecer y solicitar casas o pisos compartidos, con anfitriones conocidos y de manera segura.

 

Unos jovenes sin futuro

Los jóvenes con mayor formación académica de la historia de España han visto caer sobre su presente y su futuro la losa de la falta de oportunidades y de la desesperación. Estas generaciones, nacidas ya con la democracia bien consolidada están padeciendo los estragos de una crisis que, sin embargo, ha aumentado considerablemente el número de ricos en nuestro país.

Muchos jóvenes españoles viven en la pobreza. No sólo los más preparados han padecido la saña de estos tiempos. No sólo los licenciados, diplomados, graduados y demás estudiantes Unos jovenes sin futurocon formación a sus espaldas han visto cómo se cerraban las puertas del porvenir; también muchos jóvenes que se decantaron por abandonar los centros de estudios para poder incorporarse al mercado de trabajo ven ahora cómo el poder ganar de dinero no era un cuento de hadas.

La burbuja inmobiliaria, por ejemplo, empujó a miles de jóvenes que vivían de la construcción a la más absoluta falta de perspectivas; ahora se ven sin empleo, sin estudios y sin ningún tipo de esperanzas de volver a insertarse en el mercado de laboral. Son, en muchos casos, jóvenes que empezaron a llevar dinero a casa rápido, en una edad incluso lindando con la mayoría de edad; esto les permitió lanzarse a formar una familia, a tener hijos, con la garantía de poder pagar todas las necesidades que tuvieran. Pero la realidad hoy es bien cruda; la falta de trabajo de los jóvenes tiene efectos colaterales.

Esta generación perdida carece además de cursos y estudios que les garanticen poder volver a trabajar pronto. En los barrios obreros, con los recortes económicos que tuvieron a la crisis como excusa, han desaparecido incluso las ayudas para los talleres en los que los más jóvenes aprendían una profesión. Se trata de una dinámica peligrosa, de un círculo vicioso del que cada vez es más difícil salir.